El Consejo Nacional de Servicios de Agua (WSC) de Malta informó oficialmente que el suministro de agua en cuatro municipios —Msida, Birkirkara, Gżira y San Ġwann— se interrumpirá temporalmente el sábado, 7 de febrero, entre las 10:00 y las 20:00 horas. Este evento, causado por obras de infraestructura en las redes de distribución, afectará a aproximadamente 70.000 residentes en las zonas mencionadas.
Según la información difundida por el WSC, la suspensión se debe a la realización de mantenimiento preventivo en las líneas de agua de alta presión que conectan las áreas afectadas. Estos trabajos son parte de un plan nacional para modernizar el sistema de agua potable en toda la isla, con el objetivo de mejorar la calidad y la eficiencia del suministro.
El anuncio del WSC fue publicado en su página de Facebook y redes sociales, donde se recomienda a los ciudadanos que se mantengan informados sobre las actualizaciones. El mensaje indica que el consejo se compromete a minimizar el impacto en la vida diaria de los usuarios, asegurando que el servicio se restablecerá antes de las 20:00 horas.
Los afectados incluyen principalmente áreas residenciales y zonas comerciales en las que se prevé una reducción significativa en el suministro. Los habitantes de estas localidades deben prepararse para posibles dificultades en la obtención de agua potable durante el periodo de interrupción.
El incidente refleja la importancia de la planificación adecuada en el sector de agua, especialmente en un país que depende en gran medida de redes de distribución complejas. Las autoridades han advertido que cualquier imprevisto podría requerir ajustes adicionales en el cronograma de las obras.
El WSC ha señalado que el proyecto incluye la instalación de nuevas tecnologías de medición y control de calidad, que permitirán reducir el desperdicio de agua y mejorar la respuesta ante emergencias. Este es un paso importante en la transición hacia un sistema más sostenible.
Desde el punto de vista técnico, la interrupción es necesaria para asegurar la seguridad de las instalaciones y evitar daños en las redes. Los técnicos están trabajando en equipo para minimizar el tiempo de interrupción y garantizar que el servicio se restablezca sin compromisos en la calidad del agua.
El gobierno malteso ha estado promoviendo iniciativas para mejorar la infraestructura hídrica, como la creación de reservas de agua en zonas estratégicas y la implementación de sistemas de monitoreo en tiempo real. Estas medidas son clave para enfrentar futuras crisis en el suministro.
Los ciudadanos de las áreas afectadas están siendo advertidos sobre la importancia de tener agua almacenada para uso personal y para necesidades básicas. La interrupción, aunque breve, representa un desafío para la población que depende directamente de este servicio vital.
Este evento también destaca la necesidad de una colaboración efectiva entre las autoridades locales y los usuarios, ya que cualquier fallo en el sistema