El directorio de Nucleoeléctrica Argentina ha cambiado significativamente tras la renuncia de Demian Reidel, un destacado físico y economista conocido por su vinculación con el presidente Javier Milei. Según información confirmada por Infobae el pasado 9 de febrero de 2026, Reidel dejó su cargo en el directorio de la empresa estatal tras un escándalo de sobreprecios que generó controversia en el sector público.
Reidel, quien había ocupado el cargo de presidente de Nucleoeléctrica Argentina desde el año 2025, renunció este mediodía en medio de denuncias de corrupción que involucran a otros gerentes clave de la compañía. El caso se desarrolla en el contexto de una investigación que busca determinar si hubo prácticas indebidas en la gestión de contratos de compra y venta de materiales nucleares.
El directorio de Nucleoeléctrica Argentina antes de la renuncia incluía a Axel Larreteguy, Marcelo Famá, Demián Reidel, Guido Lavalle, Diego Chaher y Marco Campolonghi. De acuerdo con fuentes del sector, el escándalo se ha centrado en la sospecha de que el precio de ciertos componentes nucleares fue aumentado en un 25% por encima de lo establecido en el contrato inicial.
El presidente de la compañía, Diego Chaher, actualmente titular de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, se mantuvo en el directorio tras la renuncia de Reidel. En el nuevo directorio, Juan Martín Campos, especialista en seguridad nuclear y reactores nucleares, fue designado como reemplazo de Reidel, según datos oficiales.
Reidel, amigo personal del presidente Javier Milei, había sido un apoyo cercano a la política económica del presidente desde su ascenso a la presidencia en 2025. Su renuncia se produce en medio de críticas a la gestión de contratos públicos en el sector energético, especialmente en el contexto de la transición hacia energías renovables.
El caso ha generado atención en el ámbito académico y gubernamental, con especialistas en materia nuclear advirtiendo sobre la necesidad de mayor transparencia en el proceso de licitación de materiales críticos para la industria nuclear. Además, se ha señalado que el escándalo podría tener implicaciones en el desarrollo de proyectos de energía nuclear en el país.
En declaraciones a la prensa, Reidel no dio explicaciones específicas sobre su decisión, solo mencionó que «la situación requirió una revisión interna» antes de tomar la decisión. Sin embargo, varios medios han señalado que su renuncia podría estar relacionada con presuntas presiones por parte de intereses privados que buscan influir en el proceso de compra y venta de materiales nucleares.
El gobierno argentino ha anunciado que está analizando las denuncias para determinar si hay prácticas indebidas en la gestión de contratos de compra y venta de materiales nucleares. Este caso es parte de un esfuerzo más amplio por mejorar la transparencia en el sector energético, especialmente en la gestión de proyectos que involucran tecnologías nucleares.