El partido entre los New York Knicks y los Denver Nuggets, disputado el 4 de febrero de 2026 en el Madison Square Garden, marcó un punto de inflexión en la campaña de ambos equipos. Los Knicks, liderados por el talentoso Karl-Anthony Towns, lograron extender su racha de victorias a ocho, mientras que los Nuggets, con su estrella Nikola Jokić, enfrentaron un desafío en un partido que llegó a dos tiempos adicionales.
El partido comenzó con un impulso inicial de los Knicks, quienes lograron tres de cuatro tiros de tres puntos en el primer cuarto, estableciendo un liderazgo inicial de 9-2. Los Nuggets, en contraste, mostraron una reacción lenta en el inicio, con Jokić y su equipo en una fase de ajuste. Durante el primer cuarto, el equipo de Denver se recuperó con un triple de Jamal Murray, reduciendo la diferencia a 13-9.
En el segundo cuarto, los Knicks continuaron dominando con un desempeño sólido de Towns, quien anotó 32 puntos, mientras que los Nuggets buscaron adaptarse a la situación. El partido se volvió más intensivo cuando los Knicks se convirtieron en el primer equipo en anotar 134 puntos en un partido en dos tiempos, superando a los Nuggets en un escenario que fue determinado por la resistencia de los Knicks en el segundo tiempo.
Un aspecto destacado del partido fue la desición de Mikal Bridges, quien tuvo un desempeño bajo en el encuentro. Los datos indican que Bridges tuvo un rendimiento que no contribuyó a la victoria de los Knicks, destacando un punto de análisis en la estrategia del equipo.
El partido, que se desarrolló en dos tiempos adicionales, mostró una rivalidad intensa entre los dos equipos. Los Knicks lograron un triunfo final de 134 a 127, con un estilo de juego que combinó fuerza, rapidez y adaptabilidad. Los Nuggets, aunque con un desempeño en el segundo tiempo, no lograron superar la resistencia de los Knicks en el final.
Este partido no solo refleja la competitividad de la NBA, sino también la importancia de la preparación y la adaptación en situaciones críticas. Los Knicks demostraron que su racha de ocho victorias es un indicador de una estrategia sólida y un equipo bien preparado.