En el reacomodamiento del peronismo santafesino en dirección a 2027, dos figuras destacadas están redefiniendo su alianza política: Norma López, concejal de Rosario, y Leandro Busatto, exdiputado de Santa Fe. Ambos han abandonado su vinculación con Agustín Rossi, quien ha sido objeto de una reorganización dentro del bloque peronista en la provincia. Este movimiento se presenta como un intento de fortalecer conexiones con Axel Kicillof, líder del peronismo bonaerense y figura clave en el cierre de la planta industrial de Fate en San Fernando.
El análisis de este reacomodamiento revela una estrategia cuidadosa para mantener la coherencia dentro del peronismo santafesino. Mientras que Rossi ha sido asociado con una línea más conservadora, Kicillof representa una alternativa más pragmática y centrada en el desarrollo económico. La unión de López y Busatto con el círculo de Kicillof se entiende como una respuesta a las demandas de los trabajadores en la planta de Fate, que se vieron afectadas por el cierre definitivo de la planta en febrero de 2026.
El cierre de Fate, ubicado en la localidad bonaerense de San Fernando, dejó a casi 1.000 personas en la calle. Según fuentes de la planta, los trabajadores han estado en el lugar desde el 18 de febrero, cuando se produjo el cierre. El incidente ha generado un fenómeno llamado "muerto social", que describe la situación de desempleo y aislamiento que los trabajadores enfrentan. Este contexto es clave para entender el apoyo que los dirigentes santafesinos están buscando para redefinir su postura ante el gobierno provincial.
Los trabajadores de Fate han expresado su preocupación por la falta de medidas concretas para minimizar el impacto del cierre. Algunos han indicado que el gobierno provincial ha sido incapaz de ofrecer alternativas viables, lo que ha llevado a una situación de desesperanza. La situación en San Fernando refleja un problema más amplio en la gestión de crisis laboral y productiva en la región.
La alianza entre López y Busatto con Kicillof representa un intento de crear un puente entre las necesidades de los trabajadores y el desarrollo económico. Este movimiento busca no solo resolver las demandas inmediatas, sino también establecer una base para futuras políticas que puedan beneficiar a toda la comunidad. La estrategia de Kicillof, alineada con el peronismo bonaerense, se presenta como una alternativa a la línea más tradicional de Rossi.
El reacomodamiento político en Santa Fe no es un evento aislado, sino parte de una tendencia más amplia en el peronismo nacional. Las consecuencias de este movimiento podrían ser significativas para la política provincial y nacional. Los trabajadores en la planta de Fate y otros sectores en crisis están esperando respuestas que puedan transformar su situación actual en una oportunidad para el crecimiento económico.
El contexto histórico de la unión entre el peronismo santafesino y el peronismo bonaerense es crucial para entender este movimiento. La experiencia de San