El avance de la chicharrita del maíz ha ganado impulso en el inicio de febrero, según el último informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis. Este insecto, conocido por su capacidad de daño en cultivos de maíz tardío, ha mostrado un aumento significativo en poblaciones en diversas zonas del país. El fenómeno se vincula directamente con las altas temperaturas registradas durante el verano y la amplia presencia de maíces tardíos en el campo.
Según el informe de la Red Nacional, el 35º informe indica un incremento general en las poblaciones del insecto en el inicio de febrero. Este incremento no es uniforme: mientras que el centro-sur del país mantiene una mayoritaria ausencia de la chicharrita, otras regiones como el norte santafesino, el noreste del Chaco y otras zonas del norte del país están experimentando un aumento notable en casos. Los especialistas alertan que esta tendencia podría afectar significativamente la producción agrícola en los próximos meses si no se actúa con anticipación.
La chicharrita del maíz, o Dalbulus maidis, es un insecto dañino que se caracteriza por su capacidad de daño en cultivos de maíz tardío. Durante el período de susceptibilidad, puede causar daños importantes en la producción, como la pérdida de rendimiento y la reducción en la calidad del cultivo. Estudios recientes indican que el complejo del achaparramiento, un fenómeno que afecta a varios cultivos, está en aumento, lo que sugiere una relación directa entre la presencia de este insecto y la disminución en la productividad agrícola.
En el contexto actual, la recomendación principal de los especialistas es mantener una vigilancia activa y aplicar controles específicos en los momentos clave del ciclo agrícola. El Ministerio de Agricultura y Ganadería y las instituciones vinculadas han establecido protocolos para monitorear y detectar la presencia de este insecto en tiempo real. Estos controles incluyen la aplicación de insecticidas, la rotación de cultivos y la implementación de prácticas agrícolas integradas para reducir el impacto del insecto.
El caso de la chicharrita del maíz en el norte santafesino y el noreste del Chaco representa un ejemplo de cómo la presencia de este insecto puede ser un desafío para los agricultores en regiones con condiciones climáticas adecuadas. Estos lugares, donde el clima es más cálido y se cultiva maíz tardío, están experimentando un aumento en las poblaciones del insecto, lo que obliga a los agricultores a tomar medidas preventivas para evitar pérdidas significativas.
Además, la situación en el NOA (Norte de América) muestra que la vigilancia activa es clave para mitigar los efectos de esta invasión. Los especialistas indican que, si se implementan adecuadamente los controles, se puede reducir significativamente el impacto en la producción. Sin embargo, si se deja pasar el momento adecuado, el daño puede ser irreversible.
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