Mendoza experimenta transición hacia el otoño: descenso de temperaturas y presencia de lluvias

Mendoza experimenta transición hacia el otoño: descenso de temperaturas y presencia de lluvias

Desde hoy, Mendoza se sumerge en una notable transición climática hacia el otoño, marcada por un descenso significativo en las temperaturas y una ligera predisposición a lluvias. Este cambio, que se anticipa durante varios días, representa un contraste con las jornadas calurosas previas en la región. Los especialistas en climatología destacan que el fenómeno se debe a la influencia del frío polar que se desplaza desde el norte de la región, combinado con la presencia de sistemas de aire húmedo que generan condiciones favorables para precipitaciones. La provincia, conocida por su variabilidad climática, está experimentando una de las transiciones más claras en el año, con temperaturas que pasan de un promedio de 25 grados centígrados en el día a 15 grados en la noche.

La información de los centros meteorológicos indica que el descenso de temperatura se mantendrá en el período de 3 a 5 días, con una reducción promedio de 5 grados centígrados diarios. Además, se espera que en algunas áreas, como el valle de Uco y la zona de Vendimia, se registren precipitaciones aisladas durante las horas nocturnas. Este fenómeno, aunque no representa una alerta por granizo, es importante para las actividades agrícolas y el transporte, ya que podría afectar la recolección de frutas y la planificación de rutas en las zonas rurales.

Los agricultores de la zona de Vendimia, un importante productor de uvas y vino, han comenzado a preparar sus cosechas para este cambio climático. El descenso de temperatura y la posibilidad de lluvias en horas puntuales permiten a los productores ajustar sus horarios de recolección, evitando el estrés térmico en las uvas. La previsión de la Administración Nacional de Meteorología y Geofísica (ANM) indica que en las próximas 48 horas, el 60% de la provincia de Mendoza podría recibir ligero aislado, lo que requiere una adaptación en la producción agrícola y la gestión de recursos hídricos.

Este cambio climático, aunque no es un fenómeno extremo, representa un ejemplo de la influencia de las oscilaciones climáticas a nivel regional. Los especialistas en climatología explican que el fenómeno se debe a la interacción entre el frío polar que se desplaza desde el norte de la región y los sistemas de aire húmedo que se forman en el sur. Este tipo de transición, común en la zona, no implica alertas por tormentas intensas, pero sí requiere atención por parte de los productores locales.

La Comisión Provincial de Agricultura de Mendoza ha advertido que las primeras lluvias, aunque aisladas, pueden ayudar en la recuperación de la humedad en los suelos, especialmente en áreas donde las precipitaciones han sido escasas en el último mes. Esto es especialmente relevante para los cultivos de fruta y hortalizas, que necesitan un adecuado nivel de humedad para evitar el estrés hídrico.

La previsión de la