El pronóstico climático para Río Cuarto, provincia de Córdoba, indica una evolución significativa en las condiciones meteorológicas a partir del 12 de marzo de 2026. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se prevé un aumento en la actividad precipitaciona durante el día, con una alerta amarilla emitida por tormentas en las próximas 24 horas. Este fenómeno se presenta en el contexto de un proceso de estabilización en la región después de una semana de condiciones variables.
La alerta amarilla por tormentas, activada para este jueves, refleja una mayor probabilidad de lluvias intensas en las zonas costeras y en la parte central de la provincia. El SMN señala que las temperaturas registradas en Río Cuarto oscilarán entre 18 y 22 grados Celsius durante el día, con una tendencia hacia valores más elevados en las horas pico. Este comportamiento está relacionado con la influencia de sistemas de baja presión que se están formando en el sur de la Argentina.
Los especialistas del SMN explican que la combinación de la expansión de una masa de aire frío de origen continental y la entrada de vientos del sureste favorecen la formación de nubes y precipitaciones. Estas condiciones pueden provocar inundaciones locales en zonas de alto riesgo, especialmente en áreas con terrenos llanos y cercanas a ríos. La alerta amarilla se extiende a otras provincias cercanas, como las de La Pampa y Santa Fe, donde se observan tendencias similares de aumento en la actividad pluviométrica.
El pronóstico indica que la precipitación será más intensa en las horas de la tarde, con una probabilidad de 70% de lluvias moderadas a fuertes. Los usuarios deben estar atentos a las actualizaciones en las próximas horas, ya que el SMN seguirá monitoreando la evolución de los sistemas. La alerta amarilla no afecta a toda la provincia, sino que se centra en zonas específicas que se identificaron mediante modelos de predicción.
Es importante destacar que el clima en Río Cuarto muestra una mejora en las condiciones en comparación con los últimos días, con una reducción en la frecuencia de tormentas. Sin embargo, la presencia de la alerta amarilla indica que hay una fase crítica en el desarrollo de fenómenos meteorológicos que pueden causar impactos en la población. Los habitantes deben seguir las recomendaciones de seguridad y evitar actividades al aire libre en las áreas afectadas.