El descubrimiento de un gel derivado de un ver marino para tratar quemados graves en el incendio de Crans-Montana representa un avance significativo en la medicina de emergencia. Este tratamiento, basado en una molécula llamada M101 extraída de la especie Arenicola marina, ha demostrado resultados prometedores en pacientes con quemaduras profundas.
Según informes del Centro Hospitalario Universitario Vaudés (CHUV) en Lausanne, la autorización excepcional para usar este gel se obtuvo para abordar las complicaciones en pacientes con quemaduras graves, que afectan la microcirculación cutánea y reducen la oxigenación local. En el caso específico del incendio en Crans-Montana, el 1er de enero de 2026, se registraron 40 muertes y 116 heridos graves, de los cuales 70 están aún hospitalizados en el momento de esta publicación.
El gel, que contiene una molécula de hemoglobina obtenida del ver marino, funciona como un medio de reoxigenación y reparación de la piel. Esto es crucial porque las quemaduras profundas pueden provocar un colapso en la microcirculación, dificultando la recuperación de la piel y las posibles greffes. El tratamiento innovador, desarrollado en Francia, busca mitigar estos problemas a través de una intervención que podría ser comparada con la llegada de la penicilina en el campo de la medicina.
El Centro Hospitalario Universitario Vaudés (CHUV) obtuvo una autorización excepcional para usar el gel en pacientes con quemaduras graves, lo cual demuestra el alto interés de la comunidad médica en resolver problemas que hasta ahora no tenían soluciones efectivas. Según los especialistas, el gel es parte de un enfoque complementario que se aplica en casos donde los tratamientos convencionales no son suficientes.
El tratamiento se basa en la molécula M101, desarrollada en Francia y extraída de la especie Arenicola marina. Esta molécula, que actúa como un agente reoxigenante y reparador, tiene aplicaciones en el tratamiento de quemados graves que, tradicionalmente, han sido difíciles de abordar con métodos convencionales.
El incidente en el que un ver marino fue utilizado como tratamiento experimental para pacientes con quemaduras graves en el incendio de Crans-Montana no es el único caso de uso de biofármacos en medicina. Sin embargo, este caso destaca por su innovación y por el impacto potencial en la atención médica global, especialmente en regiones donde los recursos son limitados.
El gel, que se desarrolló en colaboración con equipos franceses y suelen ser aplicado en hospitales especializados, ha sido objeto de estudios que indican su eficacia en la recuperación de pacientes con quemaduras profundas. Este avance podría ser un punto de partida para futuros tratamientos similares en otros contextos de emergencia médica.
En el contexto del incendio en Crans-Montana, el uso de este gel representa una respuesta rápida a una crisis médica compleja, donde la rapidez y la eficacia del tratamiento son fundamentales. Los médicos destacan que, en comparación con el tratamiento tradicional, este método podría reducir significativamente el tiempo de recuperación y mejorar los resultados en pacientes con quemaduras graves.